El gobierno iraní denuncia que sus instalaciones nucleares fueron atacadas y promete cobrar venganza en contra de Estados Unidos e Israel.
La agencia de noticias Fars, afiliada al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC), dio a conocer que la planta de producción de concentrado de uranio generado después de eliminar las impurezas del mineral en bruto, instalada en Ardakan en Yazd; así como el Complejo de Agua Pesada Shahid Khondab en Arak, cuyo material se utiliza como moderador en los reactores nucleares, fueron el objetivo de una ofensiva militar.
Al respecto, la Organización de Energía Atómica de Teherán reveló que no hubo víctimas y descartó cualquier indicio de liberación de materiales radiactivos que pudieran significar un riesgo de contaminación para la población.
Minutos después, a través de un mensaje publicado en la plataforma X, anteriormente conocida como Twitter, el ejército israelí se adjudicó ambos ataques bajo el argumento de haberlos efectuado para evitar que los iranís continúen fabricando misiles y minas marinas.
“Las Fuerzas de Defensa de Israel no permitirán que el régimen iraní continúe avanzando en su programa de armas nucleares, que representa una amenaza existencial para Israel y para el mundo entero”, señala el texto.
La respuesta no tardó en surgir a través de otra publicación en la misma plataforma, donde Seyed Majid Moosavi, comandante de la Fuerza Aeroespacial de la IRGC anticipó que habría represalias contra los intereses estadounidenses e israelíes en la región y les recomendó a los empleados de compañías industriales de ambos países evacuar la zona, lo cual supone un ataque próximo a llevarse a cabo.
“Ya nos pusieron a prueba una vez; el mundo volvió a ver que ustedes mismos empezaron a jugar con fuego y a atacar la infraestructura. Esta vez, la ecuación ya no será ojo por ojo; ¡esperen y verán!”, escribió.
Desde hace ya casi un mes, varias zonas de Irán han sido bombardeas recurrentemente ocasionándole la muerte a más de 1,200 personas, entre ellas el ayatolá Ali Khamenei, líder Supremo de Irán; Ali Larijani, secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional; y Gholam Reza Soleimani, comandante de la fuerza paramilitar Basij.
Sin embargo, el gobierno de Teherán ha rechazado una propuesta de alto al fuego presentada por Estados Unidos a cambio de su rendición.
• “Estamos perdiendo la guerra”, afirma el demócrata Seth Moulton quien ve a China como vencedor
• Ex jefe del Estado Mayor de la Fuerza Aérea advierte que Irán puede resistir hasta dos años en guerra
• ¿Por qué los Estados del Golfo no están tomando represalias contra Irán?










