El funeral de un niño de 11 años y su tío, que murieron en un ataque aéreo de Israel, se realizó en el sur del Líbano.
Jawad Younes y Ragheb Younes, de 41 años, fueron enterrados en Saksakiyeh, el sábado.
Un día antes, el recinto donde se encontraba la familia fue atacado.
Son algunas de las víctimas más recientes de la ofensiva israelí contra el grupo armado Hezbolá.
Esa organización, que cuenta con el respaldo del gobierno de Irán, lanzó cohetes contra Israel a principios de este mes, en medio de la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Teherán.
Las autoridades sanitarias libanesas afirman que más de 1.100 personas han muerto desde que comenzó la escalada.
Denuncian que, cada vez más, los civiles se están viendo atrapados en el fuego cruzado.
El ejército israelí no respondió a una solicitud de información sobre el objetivo que perseguía con el ataque que impactó el recinto de la familia Younes.
Lágrimas y nubes de humo
Cientos de personas se reunieron en el centro de Saksakiyeh para el funeral de Jawad y Ragheb.
Mujeres vestidas con túnicas negras lloraban sobre los cuerpos, uno de los cuales estaba cubierto con la bandera amarilla de Hezbolá, un reflejo del apoyo del grupo en esta zona mayoritariamente chiita.
Malak Meslmani, la madre de Jawad, se sentó al lado del cuerpo de su hijo. Le corrían las lágrimas por el rostro.
“Mi hijo es gentil y puro”, le dijo a la BBC.
“Le encantaba la idea del martirio, y cuando creciera, quería estar con la resistencia”.
“Quería resistir al enemigo Israel que lo mató”.
Mientras la procesión fúnebre se dirigía hacia lugar donde se llevaría a cabo el entierro, el sonido de los ataques aéreos israelíes resonaba a lo lejos.
Nubes de humo se elevaban sobre las colinas cercanas.










