La inteligencia artificial ya decide quién entra a trabajar en muchas empresas, evalúa el desempeño de los empleados, asigna tareas y monitorea la productividad.
Hace todo eso sin que, en la mayoría de los países de América Latina, exista una ley que lo regule. México quiere cambiar eso.
Pablo Guillermo Angulo Briceño, senador del Partido Revolucionario Institucional, presentó ante el Senado de México una propuesta de reforma al artículo 132 de la Ley Federal del Trabajo para incorporar disposiciones sobre el uso ético y responsable de la inteligencia artificial en los entornos laborales.
La iniciativa establece que los sistemas de IA deben ser herramientas complementarias al trabajo humano, no sustitutos, y que ninguna decisión con impacto en los derechos de un empleado puede tomarse exclusivamente mediante procesos automatizados. Siempre debe haber una persona responsable que valide esa determinación.
La propuesta también obliga a los empleadores a informar con claridad y anticipación sobre la implementación de estas tecnologías, explicar cómo funcionan y asumir los costos de adopción sin trasladarlos a los trabajadores. Y prohíbe expresamente usar la IA para discriminar, vigilar de forma desproporcionada o vulnerar la dignidad y privacidad de los empleados.
«Esta transformación no es hipotética ni futura, sino una realidad presente que ya incide en la forma en que se accede, se desarrolla y se mantiene un empleo», sostuvo Angulo Briceño al presentar la iniciativa.
La Organización Internacional del Trabajo estima que el 35% de los empleos en México se verá influido por la irrupción de la inteligencia artificial, y que herramientas como ChatGPT automatizarán por completo el 2,3% de los trabajos. El 14% de las ofertas laborales en el país ya menciona habilidades relacionadas con IA, un crecimiento del 150% en apenas dos años.
Colombia avanza, pero a paso lento
En Colombia, el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación radicó ante el Congreso el Proyecto de Ley de Inteligencia Artificial, una iniciativa que busca garantizar que el desarrollo y uso de la IA se realice bajo principios éticos, de justicia social y sostenibilidad. El texto, identificado como Proyecto de Ley 043 de 2025, lleva más de un año en trámite legislativo y aún no ha sido aprobado.
El proyecto contempla en su capítulo VII dos artículos específicos para regular el impacto de la IA en el contexto laboral, entendida como la cuarta revolución industrial, con el propósito de implementar una transición laboral con enfoque de derechos humanos y trabajo digno para evitar la pérdida de empleos.
A diferencia de la propuesta mexicana, que se enfoca exclusivamente en el ámbito laboral, el proyecto colombiano es más amplio: abarca gobernanza, talento, educación, propiedad intelectual y desarrollo territorial, y se alinea con regulaciones internacionales como las directrices de la UNESCO, la OCDE y la ley de inteligencia artificial de la Unión Europea.
«La inteligencia artificial llegó para quedarse y requiere una legislación que nos prepare para sus desafíos y posibilidades», dijo el senador Pedro Flores, uno de los principales impulsores de la iniciativa en Colombia.
En América Latina, la regulación de la IA en el trabajo es un tema cada vez más relevante.
La implementación de leyes y regulaciones efectivas podría ayudar a mitigar los impactos negativos de la IA en el empleo y a aprovechar sus beneficios.
Regulación de la IA en el trabajo: lecciones de México y Colombia
La inteligencia artificial (IA) ya está transformando el entorno laboral en América Latina, pero la falta de regulación en la mayoría de los países plantea desafíos éticos y sociales. México y Colombia están tomando medidas para abordar estos retos.
En México, la propuesta de reforma al artículo 132 de la Ley Federal del Trabajo busca garantizar que los sistemas de IA sean herramientas complementarias al trabajo humano, no sustitutos. La iniciativa establece que ninguna decisión con impacto en los derechos de un empleado puede tomarse exclusivamente mediante procesos automatizados. Además, obliga a los empleadores a informar con claridad sobre la implementación de estas tecnologías y a asumir los costos de adopción sin trasladarlos a los trabajadores.
Colombia también está avanzando en la regulación de la IA, aunque a un ritmo más lento. El Proyecto de Ley de Inteligencia Artificial, presentado por el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación, busca garantizar que el desarrollo y uso de la IA se realice bajo principios éticos, de justicia social y sostenibilidad. El proyecto contempla disposiciones específicas para regular el impacto de la IA en el contexto laboral, con el objetivo de implementar una transición laboral con enfoque de derechos humanos y trabajo digno.
Según la Organización Internacional del Trabajo, el 35% de los empleos en México se verá influido por la irrupción de la inteligencia artificial. En este contexto, la regulación de la IA en el trabajo es crucial para proteger los derechos de los empleados y promover un uso responsable de la tecnología.
Claves para una regulación efectiva
Para lograr una regulación efectiva de la IA en el trabajo, es fundamental considerar los siguientes aspectos:
- Establecer principios éticos y de justicia social para el desarrollo y uso de la IA.
- Garantizar la transparencia y la información a los empleados sobre la implementación de la IA.
- Proteger los derechos de los empleados y promover un uso responsable de la tecnología.
- Implementar una transición laboral con enfoque de derechos humanos y trabajo digno.
La regulación de la IA en el trabajo es un desafío complejo que requiere la colaboración de gobiernos, empresas y sociedad civil. Al aprender de las experiencias de México y Colombia, podemos avanzar hacia un futuro laboral más justo y sostenible.










