La tecnología de ARN mensajero (ARNm) demostró ser eficaz en la producción de vacunas contra el covid-19 en cuestión de meses. Ahora, esta misma tecnología se enfrenta a un nuevo desafío: el hantavirus, un patógeno que no cuenta con vacunas autorizadas en Occidente.
El hantavirus es un virus que puede causar enfermedades graves en humanos, con una tasa de mortalidad de hasta cuatro de cada diez personas infectadas en su variante americana. Ante esta amenaza, la biotecnológica Moderna, con sede en Cambridge, Massachusetts, ha estado trabajando en una vacuna contra el hantavirus desde septiembre de 2023, en colaboración con el Centro de Innovación en Vacunas de la Facultad de Medicina de la Universidad de Corea (VIC-K).
Desarrollo de la vacuna contra el hantavirus
La tecnología de ARNm permite la creación de vacunas personalizadas y adaptables a diferentes cepas de virus. En el caso del hantavirus, la vacuna en desarrollo utiliza esta tecnología para generar una respuesta inmune efectiva contra el virus.
Según expertos en el campo, la experiencia adquirida durante la pandemia de covid-19 ha sido fundamental para el desarrollo de esta vacuna. La capacidad de producir vacunas eficaces en un plazo corto ha demostrado ser crucial en la lucha contra las enfermedades infecciosas.
Impacto potencial de la vacuna
La aprobación de una vacuna contra el hantavirus podría tener un impacto significativo en la salud pública, especialmente en regiones donde el virus es más prevalente. La vacuna podría ayudar a reducir la tasa de mortalidad y a prevenir brotes de la enfermedad.
La colaboración entre Moderna y el VIC-K es un ejemplo de cómo la investigación y el desarrollo de vacunas pueden ser acelerados a través de la colaboración entre la industria farmacéutica y la academia.










