En Medellín, una innovadora alianza entre Ruta N y Toyota Mobility Foundation está revolucionando la forma en que las personas con movilidad reducida se desplazan por la ciudad. A través de Pendiente Cero, una plataforma digital en desarrollo, los habitantes de Manrique y Aranjuez podrán identificar rutas con menos pendientes y reportar obstáculos en tiempo real.
Esta iniciativa, liderada por la empresa Más Urbano, convierte a estas comunas en pioneras en la adopción de trayectos más autónomos, cómodos y seguros para personas con movilidad diversa. La ruta de prueba, validada junto a la comunidad, conecta el Centro Cultural Moravia con Comfama Aranjuez y se proyecta como la primera de una red más amplia de trayectos accesibles en la ciudad.
La participación comunitaria ha sido clave en este proceso. ‘La gente está dispuesta a reportar cualquier barrera física que encontramos. Ha sido muy positivo, nos han enviado más de 1.500 fotografías de puntos donde necesitan atención. Hemos logrado hacer unos talleres con las personas de cómo sería mejor poner las señales más visibles’, explicó Manuel Londoño, coordinador de Más Urbano.
¿Cómo funciona Pendiente Cero?
Pendiente Cero contempla la identificación de vías con menor inclinación que conecten viviendas con centros de salud, espacios educativos, zonas comerciales y estaciones de transporte público. Además de la plataforma digital, el proyecto incluye intervenciones físicas en el territorio, como señalización y demarcación de rutas, para fomentar la apropiación ciudadana de los espacios.
Parte de una iniciativa más amplia
El proyecto hace parte de Movilidad para Todos, una iniciativa que acompaña otros cuatro pilotos enfocados en mejorar la movilidad accesible en Medellín. Entre ellos están Brazo Amigo, que desarrolla un dispositivo de propulsión para usuarios en silla de ruedas; la Universidad Eafit y la empresa Solyon, que trabajan en aplicaciones móviles para orientar decisiones de viaje según las condiciones del trayecto y la disponibilidad de transporte accesible; y El Comité, que desarrolla una plataforma elevadora física para facilitar el acceso de personas con movilidad reducida y sus cuidadores a los buses del sistema de transporte.
Para Toyota Mobility Foundation, Medellín representa un laboratorio de innovación social de referencia. La ciudad se está convirtiendo en un modelo para otras ciudades que buscan mejorar la accesibilidad y la inclusión.
La pregunta ahora es: ¿cómo podemos seguir trabajando juntos para hacer de Medellín una ciudad más inclusiva y accesible para todos?
Iniciativas por una movilidad inclusiva en Medellín
La alianza entre Ruta N y Toyota Mobility Foundation para desarrollar Pendiente Cero, una plataforma digital que ayuda a personas con movilidad reducida a identificar rutas accesibles en Medellín, es un ejemplo claro de cómo la tecnología y la participación comunitaria pueden mejorar la calidad de vida de los ciudadanos. Este proyecto no solo busca eliminar barreras físicas, sino que también fomenta la inclusión y la autonomía.
La participación de la comunidad ha sido clave en este proyecto. La recopilación de más de 1.500 fotografías de puntos que requieren atención y la colaboración en talleres para mejorar la señalización son muestra de la disposición de la gente para contribuir a una ciudad más accesible. Esto refleja un cambio positivo en la forma en que se abordan los desafíos de movilidad en la ciudad.
El proyecto Pendiente Cero se integra en una iniciativa más amplia llamada Movilidad para Todos, que incluye otros cuatro pilotos destinados a mejorar la movilidad accesible en Medellín. Entre ellos, se encuentran Brazo Amigo, un dispositivo de propulsión para usuarios en silla de ruedas, y aplicaciones móviles que orientan decisiones de viaje según las condiciones del trayecto y la disponibilidad de transporte accesible.
Avanzando hacia una ciudad más inclusiva
Medellín se convierte en un referente de innovación social con iniciativas como estas, que no solo mejoran la infraestructura urbana, sino que también promueven la igualdad y la inclusión. La colaboración entre entidades como Ruta N, Toyota Mobility Foundation y la comunidad local es fundamental para el éxito de estos proyectos y para construir una ciudad más accesible y segura para todos.










