La Policía Local de Guadix (Granada) ha abierto una investigación tras detectar a menores de entre 10 y 12 años consumiendo vapers en la vía pública, lo que ha llevado a identificar una posible red de tráfico ilegal de estos dispositivos.
Según las autoridades, detrás de esta situación se esconde una red de tráfico ilegal controlada por ciudadanos mayores de edad que suministran de «forma irresponsable» estos dispositivos a los pequeños, lo que constituye un delito contra la salud pública tipificado en el Código Penal con penas de prisión y multas.

La Policía destaca que el daño causado por el consumo de vapers en niños de tan corta edad es especialmente grave, afectando su desarrollo pulmonar, cardiovascular y cognitivo.
«No vamos a tolerar que se juegue con la salud de nuestros hijos», señalan desde la Policía Local, que ha pedido la colaboración ciudadana para identificar a los responsables a través de sus redes sociales.
La investigación busca no solo identificar a los responsables, sino también concienciar sobre el grave riesgo que supone el consumo de estos dispositivos en menores.
La Policía Local de Guadix ha facilitado canales para que la ciudadanía aporte información sobre este asunto y ha advertido que facilitar estas sustancias a menores no es una simple travesura, sino un delito que conlleva penas de prisión y multas.
Un problema de salud pública
El consumo de vapers en menores se ha convertido en un problema de salud pública que requiere la atención de todos los sectores de la sociedad.
La lucha contra la venta ilegal de vapers a menores
La situación en Guadix, Granada, donde se ha detectado la venta ilegal de vapers a niños de tan solo 10 años, es un llamado a la acción para proteger la salud pública. Detrás de esta problemática se esconde una red de tráfico ilegal que pone en riesgo el desarrollo pulmonar, cardiovascular y cognitivo de los jóvenes.
En este contexto, la Policía Local de Guadix ha abierto una investigación y solicita la colaboración ciudadana para identificar a los responsables. La venta de estos dispositivos a menores no es solo una infracción administrativa, sino un delito contra la salud pública tipificado en el Código Penal, que conlleva penas de prisión y multas.
Para combatir este problema, es fundamental que las comunidades locales se involucren y reporten cualquier información que pueda ayudar a identificar a los responsables. La Policía Local ha facilitado canales para aportar información a través de sus redes sociales.
¿Qué se puede hacer para prevenir la venta ilegal de vapers?
La prevención y la educación son clave. Programas como ‘Vapeo Cero’ en algunas escuelas españolas, que buscan concienciar a los jóvenes sobre los riesgos del vapeo, pueden ser un ejemplo a seguir. Además, la colaboración entre autoridades locales, Policía y comunidad es esencial para erradicar este problema.









