El incendio forestal en Villanueva de los Castillejos y San Bartolomé de la Torre (Huelva) ha elevado su nivel de emergencia a situación operativa 2, incorporando la Unidad Militar de Emergencias (UME) ante un «escenario más complejo» previsto para este miércoles debido a un cambio de viento.

La decisión de elevar el nivel de emergencia se tomó tras una reunión en el Puesto de Mando Avanzado instalado en San Bartolomé de la Torre, según informó el consejero en funciones de Sanidad, Presidencia y Emergencias, Antonio Sanz.
La UME se centrará en labores de fuego técnico y maquinaria pesada, sumándose al dispositivo del Plan Infoca, el Consorcio de Bomberos de Huelva y la Guardia Civil. Mientras tanto, 100 personas continúan desalojadas y «no se prevé que puedan regresar a sus domicilios durante la noche».
Entre los desalojados, 22 temporeros alojados en el pabellón de San Bartolomé han podido regresar a sus casas, al igual que 250 personas que ya se han realojado en sus viviendas. Sin embargo, 26 personas permanecen desalojadas en La Venta del Cazador, en el término municipal de Gibraleón (Huelva).
El consejero ha destacado que, aunque por la mañana la evolución era favorable, a mediodía y por la tarde se ha pasado al «escenario más complejo», con rachas de viento muy intensas que han reactivado focos en zonas donde ya se había avanzado.
La previsión para este miércoles es de un cambio de viento en torno a las 11,00 o 12,00 horas, lo que podría invertir la dinámica del incendio y favorecer su avance hacia zonas altas. Ante ello, se prevé la incorporación de más de 25 medios aéreos.
Para hacer frente a esta situación, se están tomando medidas preventivas y técnicas, como el trabajo con maquinaria y estrategias de fuego técnico, con el objetivo de que los bomberos forestales puedan centrarse en tareas más técnicas.
En el terreno, permanecen trabajando 150 efectivos, 16 vehículos autobomba y una nodriza. Durante la jornada de este martes han trabajado 344 profesionales de los distintos dispositivos activados.
Desarrollo del Incendio y Respuesta
El incendio ha requerido la intervención de numerosos efectivos y medios para hacer frente a su avance. La situación es compleja debido a las condiciones climáticas y la proximidad a núcleos de población.
Medidas de Prevención y Control
Se están implementando medidas para prevenir y controlar el incendio, incluyendo el uso de maquinaria pesada y estrategias de fuego técnico. La colaboración entre diferentes dispositivos y organismos es crucial en esta situación.
Lecciones aprendidas en la lucha contra incendios forestales
El incendio de Castillejos en Huelva ha requerido la elevación a nivel 2 del Plan de Emergencia y la incorporación de la Unidad Militar de Emergencias (UME) para hacer frente a un escenario más complejo. Este suceso nos recuerda la importancia de la preparación y la coordinación en la lucha contra los incendios forestales.
Una de las lecciones aprendidas es la necesidad de anticiparse a los cambios en las condiciones climáticas que puedan afectar la evolución del incendio. En este caso, el cambio de viento previsto para el miércoles ha llevado a las autoridades a reforzar el dispositivo con más de 25 medios aéreos y a intensificar las labores de fuego técnico y maquinaria pesada.
El proyecto ‘Infoca’ en Andalucía, que integra un dispositivo de lucha contra incendios forestales, ha demostrado ser eficaz en la contención de incendios como el de Castillejos. Con más de 245 efectivos y 92 vehículos trabajando en la zona, se muestra la importancia de contar con un equipo bien entrenado y equipado.
Otra lección es la importancia de la evacuación preventiva. Los 100 desalojados en la zona, aunque afectados, están siendo atendidos y se espera que puedan regresar a sus hogares cuando las condiciones lo permitan.
- Anticipación a cambios climáticos: clave en la lucha contra incendios.
- Coordinación entre dispositivos: fundamental para el éxito en la extinción.
- Importancia de la evacuación preventiva para proteger vidas.
La prevención y la preparación son clave
La lucha contra los incendios forestales requiere de una combinación de medidas preventivas, como la limpieza de vegetación y la creación de planes de emergencia, y de una respuesta rápida y eficaz cuando se produce el incendio. La experiencia de otros países, como Australia, que ha implementado programas de manejo del fuego y ha logrado reducir la superficie afectada por incendios, puede servir de referencia para mejorar nuestras estrategias.










