En Hungría, un país con una tasa de natalidad en constante evolución, el gobierno ha implementado políticas ambiciosas para fomentar el crecimiento de la población. A través de préstamos sin intereses y subsidios para parejas jóvenes que prometen tener hijos, Hungría ha destinado una cantidad significativa de su PIB a estas medidas.
Una de estas parejas, Barbara Elek y su esposo Levi, esperan saber si Barbara está embarazada tras someterse a un tratamiento de fertilidad in vitro. Si no funciona, podrían enfrentar una deuda cuantiosa. Su historia refleja la de muchas parejas húngaras que se ven influenciadas por estas políticas.

Durante 16 años, Hungría ha implementado políticas pronatalistas generosas, incluyendo préstamos que mejoran según el número de hijos. Tras el nacimiento de tres hijos, los préstamos se cancelan. Estas medidas han ido acompañadas de una campaña de marketing que promueve una ‘Hungría favorable a la familia’.
Máté y Ági Gorondy, padres de cinco hijos, aprovecharon las prestaciones por maternidad y ayudas económicas. Máté se beneficia de desgravaciones fiscales que aumentan con cada hijo, mientras que Ági no pagará impuestos sobre la renta si vuelve a trabajar.

Efectividad de las políticas
La tasa de natalidad en Hungría aumentó de 1,25 en 2010 a 1,61 en 2020, pero descendió a 1,31 en los últimos tres años. Algunos expertos creen que los incentivos económicos impulsaron a personas a tener hijos antes de lo previsto.
Eva Fodor, codirectora del Instituto de la Democracia, afirma que estas políticas fueron efectivas durante un tiempo, pero luego la tasa de natalidad comenzó a descender de nuevo.
Timothy P. Carney, investigador del American Enterprise Institute, sostiene que el mayor éxito de Orbán fue situar a la familia en el centro del discurso político, pero también destacó los costos y riesgos de las políticas familiares.

Comparación con otros países
Corea del Sur, con una tasa de natalidad de 1,19 en 2008, ha invertido alrededor de US$290.000 millones en políticas para aumentar la natalidad. Sin embargo, su tasa de natalidad disminuyó a 0,8 en 2025.
La República Checa, sin medidas pronatalistas tan expansivas, experimentó un aumento y una disminución similares en su tasa de natalidad.

Historias personales
Barbara y Levi solicitaron un préstamo para futuros padres de US$33.000 en 2020. Si no demuestran que están haciendo todo lo posible por concebir, podrían enfrentar penalizaciones.
Antónia Miskolczi, otra joven que solicitó préstamos, considera que las políticas de apoyo a la familia fueron una distribución de dinero mal calculada. Opina que mejorar los servicios públicos habría sido más efectivo.

Tras una noticia devastadora sobre el fracaso de su tratamiento de fertilidad, Barbara y Levi enfrentan pagos mensuales que podrían cuadruplicarse. El Banco Nacional de Hungría estima que 25.000 parejas tendrán que pagar intereses de penalización este año.
El nuevo gobierno húngaro busca soluciones para aquellos que no tuvieron los hijos prometidos y anunció que ampliará los plazos para que las parejas tengan hijos.










