Cuando la madrugada golpea y la soledad se siente, hay quienes encuentran en ChatGPT un refugio para expresar su dolor y empezar a sanar.
Esta herramienta, conocida por ayudar con tareas y correos, se ha convertido en un punto de apoyo emocional para muchas personas que enfrentan el duelo, según un estudio reciente de la Unidad de Duelo de la Funeraria San Vicente en Medellín.
Andrés Grajales, psicólogo de la unidad y coautor del estudio, explica que «las personas utilizan lo que está a su alcance».
La gratuidad y accesibilidad de aplicaciones como ChatGPT, Gemini o Claude las han convertido en una especie de «sala de urgencia emocional», donde la inmediatez y el anonimato ofrecen un respiro a quienes sufren.
El estudio, que continúa en curso, revela que el 90% de los participantes son mujeres, lo que Grajales atribuye a patrones documentados sobre género y gestión emocional en crisis.
De estas, el 60% reportó un uso frecuente de ChatGPT como herramienta principal para procesar su pérdida.
Tres formas de usar la IA en el duelo
La investigación identificó tres formas en que las personas usan la IA durante el duelo.
La primera es «consultiva y psicoeducativa», donde la IA ayuda a entender términos médicos o a encontrar actividades que ayuden a superar el estancamiento emocional.
La segunda implica la generación de imágenes, donde algunos encuentran consuelo recreando momentos con sus seres queridos fallecidos.
La tercera, la más extendida, es la «regulación emocional y contención inmediata», donde la IA ofrece un espacio disponible sin juicio ni presión de tiempo.
Grajales destaca que «vivimos en una sociedad muy tanatofóbica y obsesionada con la inmediatez, lo que puede dejar a las personas sin el apoyo necesario.
La IA, en este sentido, ofrece algo único: un espacio sin juicio ni reloj, donde repetir historias sin cansar a nadie.
Cuando el cerebro se protege
El estudio documentó casos de personas que rechazaron imágenes generadas por la IA que no coincidían con la realidad de sus seres queridos fallecidos.
Este rechazo es un mecanismo de defensa saludable, ya que el cerebro busca congruencia y autenticidad.
El psicólogo enfatiza que es crucial reconocer los límites de la IA en el duelo y usarla de manera responsable.
«La clave está en ver la inteligencia artificial como un algo, no como un alguien.










