El Gobierno chino llamó a no cerrar “la puerta del diálogo” en Oriente Medio y a alcanzar una solución negociada que “tenga en cuenta las preocupaciones de todas las partes”, en un momento en que Estados Unidos e Irán parecen próximos a sellar un acuerdo.
La portavoz de la Cancillería china, Mao Ning, declaró que “la exploración de una solución mediante negociaciones ha sido bienvenida por los países de la región y por la comunidad internacional”.
“Ahora que la puerta del diálogo se ha abierto, no debería volver a cerrarse”, agregó la portavoz, al tiempo que indicó que es necesario “consolidar la tendencia hacia la distensión, mantener la dirección general de una solución política” y alcanzar, mediante consultas y diálogo, una salida que tenga en cuenta las “preocupaciones de todas las partes”.
Mao también subrayó la necesidad inmediata de reabrir cuanto antes las rutas marítimas para “salvaguardar la estabilidad y fluidez de las cadenas globales de suministro y producción”, en referencia al estratégico estrecho de Ormuz, clave para el comercio energético mundial.
Asimismo, aseguró que China trabajará junto con la comunidad internacional para “aportar mayor impulso a las conversaciones de paz y desempeñar un papel constructivo en la consecución de una paz duradera en Oriente Medio”.
Desde el inicio del conflicto, Pekín ha defendido una salida diplomática basada en el diálogo y la negociación. Aunque ha condenado los ataques contra Irán por parte de Estados Unidos e Israel, también ha insistido en la necesidad de “respetar la soberanía” de los países del Golfo, región con la que mantiene estrechos vínculos políticos y económicos.
En paralelo, medios estadounidenses aseguran que Washington y Teherán se encuentran cerca de cerrar un entendimiento preliminar. Según Axios, el borrador contempla una extensión de 60 días de la tregua, la reapertura del estrecho de Ormuz y la flexibilización de algunas sanciones para permitir a Irán vender petróleo libremente. Además, incluiría negociaciones sobre el programa nuclear iraní y el desbloqueo de fondos iraníes congelados.










