La respuesta del ejército estadounidense a la catástrofe generada por los dos potentes terremotos en Venezuela abre un escenario de esperanza para miles de afectados, quienes enfrentan ahora el desafío de reconstruir sus vidas.
Durante una transmisión del canal estatal Venezolana de Televisión (VTV), Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional (AN), informó que al menos 346 construcciones, entre edificios, hospitales y centros comerciales, resultaron afectadas por los movimientos telúricos.
Centenares de venezolanos están atemorizados frente a las réplicas sísmicas, pues la tierra prácticamente no ha dejado de moverse desde el miércoles por la tarde-noche, cuando dos terremotos de magnitud 7.5 y 7.2, respectivamente, echaron abajo decenas de construcciones.
Hasta el momento, resulta insuficiente el trabajo del personal de rescate y búsqueda de sobrevivientes bajo inmuebles derrumbados en zonas del oeste de la capital venezolana, como El Paraíso, San Bernardino y Maripérez, y del este como Los Palos Grandes.
Consciente de la delicada situación, el Comando Sur de Estados Unidos emitió un comunicado donde detalla la iniciativa de apoyo dirigida hacia la República Bolivariana.
«Se ha creado un equipo de planificación operativa que incluye a expertos con amplia experiencia de la Oficina de Asistencia Humanitaria, quienes asesoran al personal y a los líderes responsables de la planificación de la ayuda en casos de desastre y de las decisiones relacionadas con la misión.
El mando también ha iniciado una estrecha coordinación con otros socios y aliados de la región que se han comprometido a sumarse a la asistencia internacional en curso para ayudar al pueblo de Venezuela en estos momentos de necesidad», señala parte del documento.

La ayuda humanitaria no solo es crucial para atender las necesidades inmediatas de los afectados, sino que también representa un paso hacia la recuperación y reconstrucción de las zonas devastadas.
Otro de los graves problemas que enfrentan los venezolanos en este momento tiene que ver con la imposibilidad de utilizar el Aeropuerto Internacional de Maiquetía, Simón Bolívar, ciudad cercana a Caracas.
Las operaciones de aterrizaje y despegue de aeronaves en dicha terminal quedaron suspendidas hasta nueva orden debido a los daños estructurales que registra.
Es por ello que la ayuda internacional estaría llegando con un poco de retraso, lo cual podría agravar la situación de las personas más afectadas en estos momentos.
El Departamento de Estado de EE.UU. ha asignado $150 millones de dólares para asistir a las víctimas de los terremotos en Venezuela, un gesto que refleja la solidaridad internacional en momentos de crisis.










