La detención de un hombre de 48 años en Figueres (Girona) este lunes por agredir a su expareja adquiere relevancia tras conocerse que ha sido el presunto autor del asesinato de la misma mujer a puñaladas en una plaza de la localidad este martes.

El detenido tenía una orden de alejamiento de 250 metros respecto a la víctima y había aceptado una pena de 6 meses de prisión por maltrato en un juicio rápido celebrado este lunes.
Allí, el autor aceptó una pena por maltrato por conformidad de 6 meses de prisión, orden de alejamiento de 250 metros e incomunicación con la víctima por 1 año y 4 meses.
Sin embargo, horas más tarde, el hombre fue detenido de nuevo y la mujer quedó citada para ser explorada por un forense y para declarar ante el juez de guardia.
La víctima no ha acudido a la cita con el forense y el juez ha dejado en libertad al detenido, pese a lo cual el hombre ha vuelto a delinquir.
Ha sido sobre las 14.50 cuando el teléfono 112 ha recibido una llamada en la que se alertaba de que había una mujer gravemente herida en la plaza Tarradelles de la localidad gerundense.
Este caso vuelve a poner de relieve la importancia de las medidas de protección a las víctimas de violencia de género y la necesidad de una coordinación efectiva entre las autoridades para prevenir tragedias como esta.
En España, según datos del Ministerio de Igualdad, en 2022 se registraron más de 100.000 denuncias por violencia de género, lo que supone un aumento respecto a años anteriores.










