El anuncio del primer ministro británico, Keir Starmer, de prohibir el acceso a las redes sociales a los menores de 16 años ha generado un intenso debate sobre la seguridad digital y la protección infantil en el país.
«Las redes sociales hacen infelices a los niños. Facilitan el acoso y los abusos», declaró Starmer, calificando la medida como «un paso importante» para Reino Unido.
La prohibición afectará a plataformas como Snapchat, TikTok, YouTube, Instagram, Facebook y X, pero no a aplicaciones de mensajería como WhatsApp y Signal. Starmer busca que la ley sea adoptada «antes de Navidad» para que la prohibición entre en vigor «a comienzos del año próximo, probablemente hacia la primavera», entre marzo y junio de 2027.
Reacciones y medidas adicionales
YouTube advirtió que la prohibición podría «empujar a los niños hacia servicios anónimos y menos seguros». La plataforma ha invertido en experiencias adaptadas por edad y protecciones por defecto para adolescentes.
El gobierno británico también adoptará «medidas sin precedentes» respecto a plataformas de videojuegos y ‘streaming’, incluyendo un «bloqueo» de funciones que permitan a desconocidos contactar con menores de 16 años.
Además, estudiarán la implantación de toques de queda nocturnos y pausas en las funciones de desplazamiento automático de contenidos para menores de 18 años.
La prohibición se produce tras una consulta nacional que recogió 116.000 contribuciones, con un 91% de padres apoyando la prohibición para menores de 16 años.
El gobierno también instó a gigantes tecnológicos a desplegar herramientas para bloquear imágenes sexualmente explícitas enviadas por menores.










