La evacuación del MV Hondius, el crucero afectado por un brote de hantavirus, ha sido un operativo sin precedentes.
Las imágenes de la evacuación ya han dado la vuelta al mundo, mostrando a los pasajeros en la cubierta del barco con mascarillas médicas blancas.
A un mes de que uno de sus pasajeros muriera a causa de la rara cepa andina, la embarcación fondeó aguas españolas la madrugada de este domingo.
La nave se encuentra anclada cerca del puerto de Granadilla, en Tenerife, y la operación para evacuar a los más de 100 pasajeros que aún permanecían en la nave ha sido calificada por las autoridades como «sin precedentes».

Los pasajeros fueron vistos deambulando por la cubierta del barco o junto a las ventanas, todos con mascarillas médicas blancas, mientras se llevaba a cabo la primera evacuación.

Varios pasajeros permanecieron sentados, manteniendo la distancia social, en el primer barco de evacuación, filmando y tomando fotos mientras se acercaban a tierra, donde fueron recibidos por funcionarios con trajes protectores blancos.

España y la Organización Mundial de la Salud han extremado las medidas de seguridad y sanitarias y han transmitido tranquilidad a la población local.
La ministra de Sanidad, Mónica García, afirmó que la operación «se desarrollaba con normalidad» y que todos los pasajeros a bordo del MS Hondius seguían asintomáticos.

La evacuación ha sido un desafío logístico y sanitario, pero las autoridades han trabajado para garantizar la seguridad de los pasajeros y la población local.
Según la Organización Mundial de la Salud, el hantavirus es una enfermedad rara pero potencialmente mortal que se transmite a través de la saliva, la orina o las heces de los roedores infectados.

La ministra de Sanidad ha destacado que la colaboración entre las autoridades españolas y la Organización Mundial de la Salud ha sido fundamental para abordar esta situación.










